La experiencia del Suroeste Americano

08 oct La experiencia del Suroeste Americano

Desde que con 18 años descubrí la fotografía y con ella a Ansel Adams, he soñado con viajar a aquellos lugares donde el gran maestro realizó sus famosas fotografías, aquellas que marcaron la historia de este arte, y que dejaron una profunda huella también en mi juventud.

Pero este viaje no iba a ceñirse a Yosemite, lugar donde Ansel Adams realizó la mayor parte de su obra, si no que viajaríamos desde Las Vegas hasta Los Angeles, explorando distintos parajes, como los que se pueden encontrar Death Valley, Ancient Bristlecone Pine Forest, Mono Lake, Red Rock Canyon, etc.

Puesto que nuestro puerto de llegada era Las Vegas, ciudad del juego y los excesos, no pudimos resistirnos a pasar un par de jornadas explorando sus tumultuosas calles. Plagadas de luces y enormes pantallas, junto a sus icónicos hoteles y construcciones, formaron un escenario ideal para la realización de varios timelapses.

Aunque pudiera parecer que en Las Vegas sólo podemos encontrar una ciudad bulliciosa, esta tiene la suerte de contar con espectaculares paisajes a poco mas de una hora de distancia. Red Rock Canyon o The Valley of Fire son buenos ejemplos de ello. Parajes que nos hicieron sentir que estábamos adentrandonos en el Oeste americano.

Nuestra siguiente jornada se desarrollaría a lo largo del inmenso Death Valley, lugar mas profundo, seco y caluroso de todos los Estados Unidos. La temperatura rondaba los 40º a finales de Septiembre, y la dura luz no invitaba a hacer fotografías si no era al atardecer o amanecer.

Si bien sus bastos e interminables paisajes motivaban la imaginación de todos nosotros, la luz y el calor anularon cualquier intento de plasmarla en nuestras tarjetas de memoria.
Un atardecer desde Zabriskie Point concluyó como la mejor toma de esta jornada.

Los siguientes días los pasamos a los pies de Sierra Nevada, explorando genuinos pueblos del Oeste Americano, como Bishop o Big Pine , que nos sirvieron de campamento base para excursiones a los que serían nuestros verdaderos objetivos, Mono Lake y Ancient Bristlecone Pine Forest.

Mono Lake es un lago salino formado hace mas de 760.000 años, que gracias a su composición alkalina y la recepción de agua dulce, genera impresionantes y esbeltas formaciones calcareas, las cuales quedaron a la vista al reducirse el nivel de sus aguas.

Sorprendentemente cerca de Mono Lake, se encuentra otro paisaje de ensueño para fotógrafos y timelapsers, me refiero a Ancient Bristlecone Pine Forest. Un bosque de pinos milenarios, algunos con casi 5.000 años de antigüedad, que desafían al tiempo y la climatología a mas de 3.000m de altitud, justo en frente de las montañas de Sierra Nevada.

Si los atardeceres a esta altitud, con una atmósfera tan limpia y pura fueron una delicia, mas lo fue la noche que nos envolvió, junto a la luna, con una luz que sólo la naturaleza sabe proporcionar.

Por fin, tras varias jornadas cruzando secos, cálidos y áridos paisajes, llegamos al que prometía ser el punto álgido de nuestro viaje, cuando mediante el Tioga Pass, nos adentramos en el Parque Nacional de Yosemite, donde por fin podría hacer realidad uno de mis sueños, fotografiar “El Capitan”, esa enorme roca de granito que tanto significado tiene para escaladores y fotógrafos.

La extensisima ciudad de Los Angeles representó el punto final de nuestro viaje, proporcionando numerosas oportunidades para la fotografía de paisaje urbano, las interminables vistas desde “The Griffith Observatory” a las futuristas composiciones que forman los edificios del centro de la ciudad fueron buenos ejemplos.

Sin duda este viaje a través del Sur Oeste Americano ha sido una experiencia de lo mas gratificante, tanto profesional como personalmente. Nada como viajar motiva la creatividad del fotógrafo de naturaleza, y le ayuda a sentirse mas integrado con la misma.

Creo que las aventura nunca estarían completas si no se comparten, rodearse de buenos amigos durante el trayecto ha sido fundamental. Y compartir el resultado con todos vosotros mediante la red, es lo que da realmente sentido a mi trabajo.

Enrique Pacheco.